Seleccionar página
Pequeño jarrón
 

Este tutorial va dirigido a aquellas aprendices que ya dominan las técnicas básicas en el torno (como el cilindro y el bol) y les apetece ir un paso más allá.

 

Vamos a aumentar el tamaño de nuestra pella gradualmente y así el tamaño de nuestra pieza final.
 
Empezamos sirviéndonos 800 gramos de arcilla. 
Amasamos con la técnica de cabeza de buey/carnero. Comprobamos que no hayan burbujas, compactamos nuestra pella y nos vamos al torno.
 
Vamos a centrar cómo de costumbre. Es importante tener en cuenta el diámetro de nuestra pella centrada. Evitaremos que sea demasiado ancha. Queremos un jarrón alto.
 
Empezamos a formar nuestro cilindro teniendo en cuenta el grosor de las paredes. No queremos que la parte superior nos quede demasiado delgada. Necesitamos material ya que debemos cerrar y estirar el cuello de nuestro jarrón.
 
Compactaremos nuestra pared con ayuda de una media luna siempre que lo creamos necesario.
Retiraremos el agua que podamos tener en el fondo de nuestro cilindro con ayuda de una esponja y compactamos la base.
 
Ahora sí podemos cerrar nuestra pieza poco a poco para crear el cuello. Para ello vamos a estar combinando varias pinzas. 
Siempre con movimientos ascendentes, vamos a ir cerrando el borde tanto desde fuera: empujando suavemente y haciendo pinza envolvente del exterior hacia el centro (cerrando cada vez más la obertura) como desde dentro: haciendo pinza y tirando suavemente de nuestra arcilla hacia arriba, a la vez que buscamos reducir el diámetro del borde y provocamos la aparición del cuello de nuestro jarrón. 
Seguimos subiendo y cerrando hasta que el cuello tenga la forma deseada. Si es necesario podemos corregir cortando el exceso o las imperfecciones.
Por último, compactamos el borde.
 
Las dimensiones dependerán de como hemos repartido la arcilla y cuanto material tenemos en la parte superior para hacer un cuello más o menos estilizado.
 
Limpiamos el exterior de nuestra pieza con ayuda de una medialuna o espátula. Retiramos el exceso de barbotina tanto de las paredes como de la base exterior.
 
Nuestro jarrón ya puede ser retirado del torno y está listo para dejarlo secar.
 
Recuerda que la práctica constante te hará mejorar rápidamente. Ponte retos! Te animas a hacerlo más grande? Que tal de 1 kg la próxima vez? 
Empezamos a formar nuestro cilindro teniendo en cuenta el grosor de las paredes. No queremos que la parte superior nos quede demasiado delgada. Necesitamos material ya que debemos cerrar y estirar el cuello de nuestro jarrón.
 
Compactaremos nuestra pared con ayuda de una media luna siempre que lo creamos necesario.
Retiraremos el agua que podamos tener en el fondo de nuestro cilindro con ayuda de una esponja y compactamos la base.
Ahora sí podemos cerrar nuestra pieza poco a poco para crear el cuello. Para ello vamos a estar combinando varias pinzas. 
Siempre con movimientos ascendentes, vamos a ir cerrando el borde tanto desde fuera: empujando suavemente y haciendo pinza envolvente del exterior hacia el centro (cerrando cada vez más la obertura) como desde dentro: haciendo pinza y tirando suavemente de nuestra arcilla hacia arriba, a la vez que buscamos reducir el diámetro del borde y provocamos la aparición del cuello de nuestro jarrón. 
Seguimos subiendo y cerrando hasta que el cuello tenga la forma deseada. Si es necesario podemos corregir cortando el exceso o las imperfecciones.
Por último, compactamos el borde.
 
Las dimensiones dependerán de como hemos repartido la arcilla y cuanto material tenemos en la parte superior para hacer un cuello más o menos estilizado.
 
Limpiamos el exterior de nuestra pieza con ayuda de una medialuna o espátula. Retiramos el exceso de barbotina tanto de las paredes como de la base exterior.
 
Nuestro jarrón ya puede ser retirado del torno y está listo para dejarlo secar.
 
Recuerda que la práctica constante te hará mejorar rápidamente. Ponte retos! Te animas a hacerlo más grande? Que tal de 1 kg la próxima vez?